¿Qué son las criptomonedas? Guía para principiantes
Una criptomoneda es dinero digital que funciona sin banco ni gobierno detrás. Te explicamos cómo funcionan, qué tipos hay y qué riesgos tienes que conocer.
Por Equipo de Monedas InteligentesPublicado Actualizado 5 min de lectura

Una criptomoneda es un activo digital que se puede enviar y recibir por internet sin que un banco o un gobierno controle la operación. Las transacciones se registran en una red de ordenadores repartidos por todo el mundo y se protegen con criptografía, de ahí el nombre. La más conocida es Bitcoin, pero hoy existen miles.
Si es la primera vez que te acercas al tema, aquí tienes lo esencial: cómo funcionan, qué tipos hay, para qué se usan y qué riesgos tienen.
Cómo funciona una criptomoneda
Una moneda tradicional, como el euro, depende de un banco central y de los bancos que mueven el dinero. En una criptomoneda no hay una entidad central. En su lugar, hay tres piezas:
- Una red de ordenadores (nodos) que guardan una copia del mismo registro de operaciones.
- Un registro compartido llamado blockchain (“cadena de bloques”), donde las operaciones se agrupan en bloques que se enlazan unos con otros. Cambiar una operación antigua obligaría a rehacer todos los bloques posteriores, y por eso el registro es muy difícil de falsificar.
- Un método para ponerse de acuerdo sobre qué operaciones son válidas. En Bitcoin se llama prueba de trabajo y lo hacen los mineros (puedes ver cómo funciona en cómo minar criptomonedas). En Ethereum, desde 2022, se usa la prueba de participación, en la que los validadores bloquean sus propias monedas como garantía.
Tus criptomonedas no están “dentro” de una cuenta, sino asociadas a una clave privada que solo tú deberías conocer. Quien tiene la clave controla los fondos. Esto es lo que explica por qué la seguridad es tan importante: lo veremos más abajo y en la guía sobre qué es una wallet fría.
Tipos de criptomonedas
No todas cumplen la misma función. Las categorías más habituales son estas:
- Bitcoin (BTC): la primera, lanzada en 2009. Tiene un límite de 21 millones de unidades. Muchos la ven como reserva de valor, comparada con el “oro digital”.
- Ethereum (ETH) y plataformas similares: además de moneda, permiten programar contratos inteligentes y crear aplicaciones descentralizadas. Ethereum la propuso Vitalik Buterin y empezó a funcionar en 2015.
- Stablecoins: criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, normalmente ligado al dólar o al euro. Se usan para mover dinero sin la volatilidad del resto. Su estabilidad depende de cómo estén respaldadas, y no todas ofrecen las mismas garantías.
- Tokens: activos creados sobre otra blockchain, como los de proyectos concretos o los de finanzas descentralizadas (DeFi).
- Altcoins: es el término para todas las demás criptomonedas distintas de Bitcoin. Muchas tienen muy poco uso real y mucho riesgo.
Breve historia
- 2008: una persona o grupo que firma como Satoshi Nakamoto publica el documento técnico de Bitcoin.
- 2009: arranca la red de Bitcoin.
- 2015: nace Ethereum, que añade los contratos inteligentes.
- 2017: primer gran auge del mercado, con muchas ofertas de nuevos proyectos y numerosos fraudes.
- 2020-2021: crecen las finanzas descentralizadas y los coleccionables digitales.
- 2022: Ethereum pasa a la prueba de participación. Quiebran proyectos y plataformas muy conocidos, como Terra y FTX.
- 2024: llegan a Estados Unidos los primeros fondos cotizados de Bitcoin y la Unión Europea aplica el reglamento MiCA.
Cómo se consigue una criptomoneda
- Comprándola en una plataforma autorizada, que es lo más habitual. Mira cómo comprar Bitcoin.
- Recibiéndola como pago o como regalo.
- Minándola, algo que hoy solo compensa con equipos profesionales. Lo vemos en cómo minar criptomonedas.
- Mediante staking, bloqueando criptomonedas en una red para recibir recompensas. Lee qué es el staking.
Criptomonedas frente al dinero tradicional
| Dinero tradicional (euro) | Criptomoneda (Bitcoin) | |
|---|---|---|
| Quién lo emite | Un banco central | Nadie en concreto: lo crea el protocolo |
| Cantidad | Se puede ampliar | Fija en 21 millones |
| Respaldo | Un Estado y su economía | La confianza en la red |
| Operaciones | Los bancos pueden revertirlas | Irreversibles |
| Horario | Según el banco | 24 horas, todos los días |
| Protección de depósitos | Hasta 100.000 € por banco | Ninguna |
Mitos frecuentes
- “Son anónimas.” No: las operaciones son públicas y pueden rastrearse hasta una dirección.
- “Solo las usan delincuentes.” Se pueden usar para fines ilícitos, igual que el efectivo, pero la mayoría de usuarios las compra para invertir o ahorrar.
- “Siempre suben.” No: han tenido caídas muy fuertes, y algunas criptomonedas han desaparecido.
- “Es como la bolsa.” No: no hay una empresa detrás ni los mismos controles, y los riesgos son distintos.
Para qué se usan
- Guardar valor o invertir: el uso más extendido hoy, aunque con mucha volatilidad.
- Enviar dinero entre países, a veces con menos comisiones y más rapidez que una transferencia bancaria.
- Usar aplicaciones descentralizadas como préstamos, intercambios sin intermediario o coleccionables digitales.
- Pagos: son muy poco habituales en el comercio diario (mira cómo pagar con criptomonedas). En la práctica, la mayoría de la gente las compra para conservarlas o venderlas, no para pagar con ellas.
Riesgos que debes conocer
- Volatilidad: el precio puede subir o bajar con mucha fuerza en pocos días.
- Estafas: proliferan las falsas plataformas, los “influencers” que prometen rentabilidades garantizadas y los mensajes que piden tu frase de recuperación. Ninguna rentabilidad es segura.
- Pérdida de acceso: si pierdes la clave privada o la frase de recuperación, nadie puede devolverte los fondos.
- Riesgo de la plataforma: si guardas tus criptomonedas en un exchange, dependes de que ese exchange sea solvente y seguro.
- Falta de garantías: a diferencia de los depósitos bancarios, las criptomonedas no están cubiertas por el fondo de garantía de depósitos.
¿Son legales en España?
Comprar, vender y conservar criptomonedas es legal en España. No son moneda de curso legal, es decir, nadie está obligado a aceptarlas como pago. Los proveedores de servicios con criptoactivos que operan en la Unión Europea están sujetos al reglamento MiCA, así que conviene comprobar que la plataforma que uses esté autorizada. Las ganancias también tienen consecuencias fiscales. Consulta la información de la Agencia Tributaria o un asesor fiscal para tu caso concreto.
Cómo empezar de forma segura
- Entiende qué compras: lee antes de comprar, no después.
- Decide un importe que puedas perder sin que afecte a tu vida.
- Usa una plataforma regulada y activa la verificación en dos pasos.
- Aprende a guardar tus criptomonedas: una wallet bajo tu control es la opción más segura a largo plazo.
- Sigue nuestra guía paso a paso para invertir en criptomonedas o, si ya lo tienes claro, para comprar Bitcoin.
- Aprende a reconocer las estafas con criptomonedas antes de mover dinero.
Si te pierdes con algún término, consulta el glosario de criptomonedas, o sigue la ruta completa en Empieza aquí.
Preguntas frecuentes
¿Quién creó Bitcoin?
Bitcoin lo creó una persona o grupo que firmó como Satoshi Nakamoto. Publicó el documento técnico en 2008 y la red empezó a funcionar en enero de 2009. Nunca se ha confirmado su identidad.
¿Cripto y Bitcoin son lo mismo?
No. Bitcoin es la primera y más conocida criptomoneda, pero existen miles más. "Cripto" es el término general para todas ellas.
¿Se puede perder todo el dinero invertido en criptomonedas?
Sí. Su precio puede caer con mucha rapidez y algunas criptomonedas desaparecen por completo. Además, si pierdes el acceso a tu wallet o caes en una estafa, el dinero no se puede recuperar. Por eso conviene invertir solo lo que puedas permitirte perder.
¿Necesito mucho dinero para empezar?
No. Las criptomonedas se pueden comprar en fracciones, así que es posible empezar con importes pequeños. Lo importante es entender lo que compras antes de hacerlo.
¿En qué se diferencian las criptomonedas del dinero normal?
No las emite un banco central, su oferta la fija un protocolo, las operaciones no se pueden revertir y no tienen la protección de depósitos de los bancos.



